Diarios de decolonización 11ª Del día en que el origen decidió volver a casa, Ecuador como eje mundial civilizador y el humor cósmico de Pacha Kamaq
- holisticbridgeheal
- 18 dic 2025
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Durante mucho tiempo aceptamos la historia como quien acepta el clima: con resignación, con paraguas y sin discutir demasiado.
Las civilizaciones imperiosas o imperiales —nos dijeron— nacieron allá lejos, en algún punto serio y polvoriento llamado Mesopotamia, avanzaron como una procesión solemne por imperios bien documentados y, finalmente, llegaron a estas tierras que llamamos Abya Yala como un eco tardío, fragmentado, contaminante y derrotado moralmente.
Nos acostumbramos a ese relato.
Quizá porque explicaba bien el dolor.
Quizá porque daba un lugar claro al victimismo.
Quizá porque, en el fondo, era más cómodo pensar que todo empezó en otro lado.
Pero a veces la historia se cansa de ser obediente y juega de bromista:
A veces aparece una investigación —larga, obstinada, silenciosa y muy respetable— que no busca escandalizar, pero termina haciéndolo simplemente por no encajar.
El trabajo de la doctora Ruth Rodríguez Sotomayor pertenece a esa clase incómoda de obras: las que no gritan, no piden aplausos, pero desplazan el eje.
Según su investigación, los pueblos conocidos como KITUS, habitantes del territorio del actual Quito, no serían un capítulo marginal ni tardío, sino parte de una civilización mucho más antigua, prediluvial, conectada con los mayas primigenios y con aquello que hoy llamamos Sumeria, China, India y Japón. No como copia, sino como expresión de una misma matriz civilizadora que mucho mas allá de lo que pensábamos tenía la tecnología marítima necesaria para llegar a tierras Indo asiáticas, lo que fue ocultado por la historia oficial por pura vergüenza.
Dicho de otro modo —y aquí empieza la broma cósmica—: quizá el viaje imperial no fue desde Sumeria hacia América, sino desde Abya Yala hacia el mundo…y de regreso.
Como un boomerang. Pero uno que vuelve siglos después convertido en imperio, dogma y devastación.
Si esto fuera cierto —o incluso si solo fuera pensable— el mapa entero se pliega sobre sí mismo. América deja de ser el último vagón del tren de la civilización destructora y pasa a ocupar un lugar mucho más incómodo: el del origen olvidado. Y los pueblos andinos, tan acostumbrados a narrarse desde la herida, quedarían súbitamente fuera de lugar. No como víctimas tardías, sino como los primeros viajeros.
No es fácil digerirlo. Porque desmonta tanto el orgullo europeo como el victimismo indígena. Y eso siempre genera resistencias.
El giro se vuelve aún más provocador cuando la doctora plantea que el lenguaje UNO, pre-diluviano, no fue una lengua imperial ni una abstracción mítica, sino algo mucho más concreto y cercano: El “Runa Simi” (que ella traduce como “lengua de la humanidad”) y que seria la lengua madre del sánscrito y las lenguas euro asiáticas y lo sitúa en el Tihuanaku que seria una ciudad “aérea” construida para sobrevivir al gran diluvio que fue la consecuencia de la caída de una Luna anterior o fragmentos de ella al océano causando enormes tsunamis en todo el planeta. Lo cual fue super bien calculado y medido por las grandes sacerdotisas que crearon los calendarios lunares con sus "muyu kipus" (primer sistema computacional orgánico prediluvial) y eran las lideres y portadoras de todo el conocimiento en las comunidades cósmicas.
Hace no mucho sugerí en este blog—casi en tono de juego serio— que tal vez la intención del gran misterio para la invasión, era unificar la lengua para la manifestación del nuevo sol. Dije también, sin demasiado apego, que el castellano no parecía especialmente sagrado para esa tarea, y que bien podría haber sido el Quechua… o cualquier otra lengua viva y encarnada, la elegida por el gran misterio...
La ironía ahora es fina, casi cruel: quizá no hacía falta elegir. Quizá el lenguaje ya estaba ahí desde antes de que la historia aprendiera a olvidarse de sí misma.
Por supuesto, este planteamiento no pertenece al consenso académico dominante. Y conviene decirlo con claridad, no para desactivarlo, sino para ubicarlo con honestidad. El trabajo de Ruth Rodríguez Sotomayor no busca reemplazar una ortodoxia por otra, sino señalar que el modo en que construimos conocimiento histórico está atravesado por decisiones culturales, políticas y epistémicas muy precisas. Y que es de justicia universal que exista una Historia que “contradiga”/ “complemente”, la oficial, como elemento armonizador para una sana dualidad.
A veces lo que incomoda no es la hipótesis, sino el espejo que nos pone delante.
Porque si Abya Yala fue origen, entonces la historia no es una marcha triunfal hacia el progreso, sino una pérdida de memoria a escala planetaria. Y lo que hoy llamamos crisis —civilizatoria, ecológica, espiritual— podría no ser el final de nada, sino el síntoma de un largo desvío.
Tal vez el nuevo sol no venga a inaugurarse. Tal vez venga a recordarse.
Tal vez se esta cerrando el circulo para empezar la siguiente onda y lo esta haciendo con precisión geográfica
Y si todo esto suena excesivo, conviene no olvidarlo: las ideas que cambian el mundo casi siempre empiezan pareciendo una broma…
Vaya por delante mi absoluto desconocimiento de este material hasta esta misma mañana, que desconozco por completo como ha afectado en el ámbito histórico/filosófico en Ecuador, si es que lo ha hecho o si simplemente fue excluido por “la academia” , y que si me ha llevado a hablar de él es porque dentro de mi proceso mental durante este diplomado, encarna una pieza inesperada que cierra un circulo, y a la vez, obliga a verlo todo desde una perspectiva absolutamente “contraria”/”complementaria”, y desde mi punto de vista infinitamente mas interesante que la visión desde la que he partido en los diarios de decolonizacion publicados hasta ahora.
Que esta información soporta mis diatribas prediluvianas y del saber UNO, por lo que resuena en mi lo suficiente como para atreverme a publicarlo y a hacer, porque no, un poco de broma con los cambios de perspectiva universal, espero no ofender a nadie pues...
Que muy probablemente mi sorpresa es mas por desconocimiento que por novedad y que probablemente ustedes ya conocían de esta información, aunque no cuadra mucho en los planteamientos que se han ofrecido en el diplomado.
Les comparto un video en el que entrevistan a la Doctora en un podcast español y les comento que hay en su propio canal de youtube un montón de material para investigar si les pica la curiosidad.



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