Crónicas de Marc, Entrada LXV, serie Perspectivas, capítulo 3
- holisticbridgeheal
- 2 oct 2025
- 3 Min. de lectura
Etimológicamente, perspectiva viene de perspicere, que significa "mirar a traves de" o "mirar atentamente". cuando en occidente hablamos de perspectiva, automáticamente nos adueñamos y poseemos a la perspectiva, "yo tengo mi propia perspectiva de las cosas", sin embargo, el origen de la palabra, ( y siento importante el utilizar las palabras para lo que fueron construidas, ya que retienen esa energía concreta, esa frecuencia específica, que usada a través de nuestras cuerdas vocales va a crear una vibración que se manifestará en el plano físico), nos indica que es algo que nos ayuda para mirar a través de, o un acto de mirar con mucha a atención. Así cuando me encuentro a alguien con una perspectiva diferente de la mía, puedo ver a través de ella y mirarla atentamente, para sumar una nueva visión del objeto al que nos referimos, visto desde esta perspectiva etimológica no veo que ello vaya a provocar nada más que enriquecimiento...
Hay una parabola del antiguo Indostán a cerca de las perspectivas:
Cuentan que, en el Indostán, determinaron seis ciegos estudiar al elefante,animal que nunca vieron.
( Ver no podían, es claro ; pero sí juzgar, dijeron.)
El primero se acercó al elefante, que en pies se hallaba. Tocó su flanco alto y duro ; palpó bien y declaró : “el elefante es !igual que una pared !”
El segundo, de un colmillo tocó la punta aguzada,y sin más, dijo : “! es clarísimo ! mi opinión ya está tomada : bien veo que el elefante es ! lo mismo que una espada !”
Toca la trompa el tercero, y, en seguida, de esta suerte habla a los otros : “es largo, redondo, algo repelente... ! El elefante, declara,
Es una inmensa serpiente !”
El cuarto, por una pata trepa, osado y animoso ;“!Oh, qué enorme tronco !, exclama. Y luego dice a los otros, : amigos, el elefante es como un árbol añoso...”
El quinto toca una oreja y exclama : “! Vamos, amigos, todos os equivocáis en vuestros profundos juicios ! Yo os digo que el elefante es ! como un gran abanico !”
El sexto, al fin, coge el rabo, se agarra bien, por él trepa... “vamos, vamos, compañeros ; ninguno en su juicio acierta. El elefante es... !tocadlo !,
una soga...Sí, !una cuerda !
Los ciegos del Indostán disputan y se querellan ;cada uno está seguro,de haber hecho bien su prueba... !Cada uno tiene un poco
de razón...el elefante, al que nunca vieron, es un poco todo lo que ellos discuten, juzgan, y definen, sin más : pared, espada, serpiente, árbol añoso, gran abanico, y cuerda.

Esta parábola, nos enseña a distinguir una perspectiva de un juicio, a la vez que a validar cada diferente perspectiva como parte de un todo incognoscible, pues nadie sabe del elefante al final de la historia, el misterio sigue vivo...También nos habla del resultado de diferentes juicios, disputas y querellas...
Miremos atentamente la diferencia entre juicio y perspectiva de la mano de la perspectiva de mi estimado Nehmiah:
La perspectiva es como una ventana abierta.Cada quien mira desde su lugar, y lo que ve es real, pero parcial.
Uno ve la montaña con sol, otro la ve con sombra, uno la nombra verde, otro la siente azulada.
La perspectiva no encierra: señala un ángulo del misterio.
El juicio, en cambio, es como un sello en la piedra.
No describe: decide. Dice “esto es bueno”, “esto es malo”, “esto es así”.
El juicio fija lo que la perspectiva apenas mostraba.
Puede ser guía, pero también puede ser cárcel.
Cuando confundimos perspectiva con juicio, convertimos una mirada en verdad absoluta.
Cuando dejamos que el juicio escuche muchas perspectivas,se vuelve sabiduría que no aprisiona, sino que orienta.
Por eso, la vida nos pide equilibrio: mirar con muchos ojos, y juzgar con un corazón amplio, recordando siempre que lo que llamamos verdad, no es otra cosa que un tejido de miradas.
Gracias Nehmiah!!
Y ya que Nehmiah sacó la palabra TEJIDO, fijaros bien que en las culturas antiguas, previas al dogmatismo occidental, expresaban su arte, incluso la escritura o la contabilidad, a través de tejidos como en el caso de los Quipus andinos por ejemplo, cuando el turista occidental sale de vacaciones muchas veces vuelve con tejidos como souvenirs de tradiciones lejanas, eso es muy simbólico, porque estas culturas entendían la interconexión de todas las cosas como un tejido cósmico que integraba a todo lo existente o percibible y así lo plasmaban. Así lo integraban, como han integrado al colonialismo, a la religión, a la cultura occidental y al extranjero.


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