Diarios de la decolonización: 6ª, Capitalismo, colonialismo y patriarcado: ¿tres fuerzas separadas o un mismo proceso histórico?
- holisticbridgeheal
- 26 nov 2025
- 4 Min. de lectura

La tendencia a analizar el patriarcado, el colonialismo y el capitalismo como sistemas distintos permite observarlos, pero no necesariamente entender su naturaleza profunda.
Este texto propone otra lectura: no son tres fuerzas independientes, sino tres funciones diferenciadas de un mismo proceso histórico cuya lógica central es la acumulación infinita de riquezas.
Para ello es necesario examinar también la relación histórica entre patriarcado y economía, pues el patriarcado existía antes, pero no siempre cumplió el papel estructural que tendría después.
1. Patriarcado: estructura previa, no motor del sistema
El patriarcado es más antiguo que el capitalismo y que el colonialismo moderno. Pero su existencia —variable, no universal— no explica por sí misma la expansión imperial ni la acumulación económica.
La evidencia antropológica muestra:
sociedades fuertemente patriarcales (Indo-europeas, semíticas),
sociedades matrilineales y matrifocales (pueblos iroqueses, mosuo, minangkabau, Bribri, tuareg),
sociedades de complementariedad de género (Andes precoloniales, pueblos mayas, varias culturas amazónicas),
sociedades ágrafas sin jerarquías rígidas de género.
Es decir: el patriarcado existía antes, pero no era un patrón universal ni un principio organizador de todos los sistemas sociales.
Su función histórica antes del capitalismo era:
estructurar roles de parentesco,
regular la herencia,
organizar el trabajo,
establecer jerarquías simbólicas.
Pero no era un motor expansivo.
No conquistaba territorios por sí mismo.
No requería crecimiento infinito.
No necesitaba recursos externos para seguir existiendo.
Por eso, el patriarcado no explica el capitalismo ni el colonialismo.
Es el capitalismo el que lo reorganiza, lo amplifica y lo reorienta hacia fines extractivos.
2. El error fundacional del capitalismo: crecimiento infinito con recursos finitos
Desde el punto de vista económico y matemático, el capitalismo moderno nace con un principio estructural inamovible:
El crecimiento continuo e ilimitado del capital.
Esto no es una descripción: es una obligación. Un sistema que deja de crecer colapsa en recesión.
Pero ningún ecosistema puede sostener crecimiento infinito. Y por tanto la ecuación es inevitable:
Crecimiento infinito + recursos finitos = colapso garantizado.
Este no es un argumento ético, sino geométrico. El capitalismo contiene en su diseño una gran paradoja entre finitud de recursos e infinitud de crecimiento.
3. ¿Error histórico o movimiento calculado? tres hipótesis posibles
Si el capitalismo es estructuralmente inviable, ¿por qué nadie detuvo su ascenso?
Se me ocurren 3 hipótesis posibles:
a) La ingenuidad histórica
Creían que el mundo era inagotable.
La finitud del planeta no era evidente.
El momento en que la necesidad (real o deseada) superaría el ritmo de la regeneración de los ecosistemas, no era perceptible todavía.
b) La indiferencia estratégica
Sabían que el colapso no ocurriría en su tiempo de vida.
El modelo se sostenía mientras generara riqueza para la presente élite.
Hay un dicho que lo ejemplifica “para lo que me queda en el convento, me cago dentro...”
c) La continuidad oligárquica
La acumulación intergeneracional asumía que el colapso afectaría de forma desigual.
Los de arriba siempre tendrían margen de supervivencia.
Las tres hipótesis desembocan en la misma estructura: el capitalismo avanza porque en su propia creación viene escrito su camino, hasta el fin de los rcursos...
4. Colonialismo y patriarcado dentro del engranaje capitalista
Colonialismo → el método expansivo
El capitalismo requiere expansión constante para sostener su crecimiento:
nuevos territorios,
nuevas materias primas,
nuevas poblaciones explotables,
nuevos mercados cautivos.
Por eso el colonialismo moderno no responde a gloria imperial, sino a necesidad económica estructural.
Patriarcado → el dispositivo disciplinario
Aquí se produce un giro clave.
El patriarcado premoderno no era motor de expansión. Pero el capitalismo lo convierte en infraestructura de explotación eficiente:
disciplina vertical,
control del cuerpo femenino (reproducción/producción),
división sexual del trabajo,
trabajo doméstico gratuito,
jerarquía como orden social.
El patriarcado se vuelve útil porque produce obediencia, orden, disponibilidad de cuerpos y continuidad de fuerza laboral.
5. ¿Cuándo cambia la intención de la conquista?
La transición de “expansión simbólica” a “expansión extractiva” ocurre entre los siglos XII y XVI:
auge del comercio mediterráneo,
aparición del capital financiero,
contabilidad por partida doble,
nacimiento de bancos, sociedades comerciales y deuda estatal,
vinculación entre Estado y mercado.
A partir de aquí:
Conquistar ya no es engrandecer al imperio; es alimentar al capital.
El cálculo reemplaza al prestigio.
El mercado reemplaza al trono.
6. Abya Yala: el laboratorio más claro de esta convergencia
En Abya Yala se observa la alianza de los tres dispositivos:
capitalismo → intencionalidad extractiva,
colonialismo → estructura de ocupación,
patriarcado → disciplinamiento social,
violencia → perfeccionamiento tecnológico,
cristianismo → legitimación moral,
ciencia → legitimación racional,
Estado → legitimación jurídica.
La finalidad: acumular y trasladar riqueza hacia un centro único.
7. Una lectura alternativa: un sistema, tres funciones
Desde esta mirada estructural, más que tres sistemas independientes, lo que se observa es:
Capitalismo → la lógica
acumulación infinita.
Colonialismo → la estrategia
expansión territorial y extractiva.
Patriarcado → la tecnología social
jerarquía, obediencia, control del cuerpo.
Y antes de este ensamblaje:
el patriarcado existía pero no era motor,
el colonialismo existía pero no era extractivo,
la economía existía pero no era acumulativa.
El capitalismo reconfigura todo y los articula en un sistema único.
8. Conclusión
El problema no es moral: es estructural
El capitalismo nunca estuvo en crisis: la crisis es constitutiva del capitalismo.
El colonialismo no es un exceso: es una necesidad funcional e inevitable del capitalismo insostenible.
El patriarcado no es motor: es la infraestructura disciplinaria que el capitalismo encontró disponible y reforzó por ser eficiente para sus planes.
Y la conclusión general desde esta perspectiva es que el problema no son tres fuerzas separadas, sino un solo sistema que utiliza múltiples engranajes para sostener un crecimiento que, por definición matemática, no puede sostenerse.


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